jueves, 21 de diciembre de 2017

Sueños

Simplemente no lo puedo entender, como es que una aparición tan efímera, tan breve, podría dejar una pequeña espina metida en la piel. Tratar de jugar a ser quien no se es a veces puede ser un riesgo.
La normalidad de la vida con sus rutinas maquinales, se pausa, se convierte en sueño, en fantasía, en una película de ficción que dura un rato y después... ¿y después?... Despertar de un sueño hermoso es así, la decepción de abrir los ojos y entender que lo que estuvo sucediendo no era real.
A veces los sueños se borran de la memoria en un instante. Pero a veces no. A veces quedan grabados.
Y seguir en la línea, "no te distraigas con pavadas", concentrarse en la producción, hay que mantener el engranaje girando. Con los resultados de una vida de elecciones. Con el sabor amargo del potencial hubiera o hubiese.
"Es tu elección, hacete cargo", si si, ya sé... pero el sueño... fue tan real...


Música de ocasión: Héroes del Silencio, Oración

 

domingo, 6 de abril de 2014

La máquina del tiempo

Miré hacia atrás... conociendo las consecuencias que eso trae... lo hice...

Si bien el pasado es eso, pasado, creo que también es presente. Es una parte de la esencia que nos conforma como personas, que moldea nuestro carácter y nuestros valores. Pero claro, uno generalmente no anda por la vida analizando cuáles son los elementos que determinan sus decisiones, sus elecciones, sus maneras de actuar, de pensar, de decir, etc; uno simplemente actúa, reacciona frente a un estímulo de manera casi automática y es esa reacción la que viene premoldeada, entre otras cosas, por el pasado.
Y tal vez ese pasado (a esta altura el protagonista de este post) no solo haya influido en nuestra composición como personas, sino que probablemente y de manera muy disimulada, casi imperceptible, también lo haya hecho en otros, en eventuales compañeros de viaje...
Y ahí anduve yo, jugando a la máquina del tiempo, a recordar, a hurgar en esa madeja extraña que llamamos pasado, tratando de recrear olvidos, de forzar imágenes que se habían borroneado, de entender símbolos raros que estaban postergados.
Y a fuerza de insistir, de revolver, encontré un tramo oscuro del camino, un segmento que mi corazón había ocultado.
Y ya situado en ese lugar, observé el recorrido, las decisiones tomadas, las idas y vueltas de un adulto a la fuerza... Y una vez mas me pregunté ¿por qué?, habiendo tantas maneras de resolver las situaciones, ¿por qué tenía que elegir la mas difícil?, ¿por qué siempre por el camino mas largo?, ¿por qué encarar los obstáculos de frente, pudiéndolos esquivar?... ¿y porqué tengo la lamentable certeza de que, si hubiera ocasión, volvería a actuar de la misma forma?
Ya metido en la zanja hasta la cintura, sentí el mismo sabor amargo que creía olvidado. Volví a sentir esa decepción conmigo mismo que hacía mucho no sentía.
Creo que, a pesar del dolor recreado, necesitaba esa mirada hacia atrás, ese cierre aliviador.

Decidí salir de esa hipnosis y volver al presente, que me hace sentir mucho mejor.

Me traje un poco de piel de gallina de ese viaje, una pequeña cicatriz que probablemente me acompañe en adelante.

sábado, 29 de marzo de 2014

Dónde estoy?

La mutación fué muy sutil, casi imperceptible. De a poco las obligaciones comenzaron a ganar terreno, el trabajo con su lógica competitiva demanda plena atención, quitándole espacio a la vida...
La fotografía, pasión que alimentaba mi alma, de pronto enmudeció...
Un momento para leer un libro, para salir a sacar fotos, para dormir una siesta, para mirar una película, para lavar el auto, para pensar en nada, para escuchar música, para estar una hora en la ducha, hoy es casi un privilegio. Me cuesta mucho tener un momento de esos sin pensar que estoy desperdiciando el tiempo. Tiempo... recurso que últimamente anda escaseando por acá....
He perdido un poco de mí, lo acepto... me recuerdo hace unos años atrás y siento cierta nostalgia. Añoro un poco al inmaduro soñador que fui.
Pero también sé que esta psicosis frenética que impone mi Buenos Aires querida para poder sobrevivir es sólo un momento, un poco largo, si, pero es sólo un momento. Es un recurso que necesito para alcanzar el cambio ansiado.
Parece que no, pero estoy. En algún lado estoy, detrás de este gran disfraz.


Música de Ocasión: Al mundo le falta un tornillo, de Enrique Cadícamo, por Julio Sosa.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Los fachos de la red

Desde 2008, cuando se desató el conflicto entre el gobierno y las entidades gremiales del "campo", las redes sociales alcanzaron una centralidad que ya no abandonarían. De hecho, fueron la principal herramienta utilizada para convocar a la marcha de protesta contra el gobierno nacional el 13 de septiembre de 2012 e incitaron al kirchnerismo a propiciar brigadas de internautas que se batían a duelo en el ciberespacio. Las web de los medios de comunicación se convirtieron en cajas de resonancia de la discusión política, pero también de los insultos y de los agravios. La peor versión de la lucha política se dasarrolló desde las computadoras. El anonimato facilita el lanzamiento de injurias.
En plena pelea por la aplicación de la resolución 125 me planteé algunos interrogantes sobre los emisores de esos mensajes cargados de ira: ¿son tantos como parecen? ¿Son gente común que va al trabajo, hace el amor, ayuda a sus hijos con las tareas escolares y antes de acostarse dedican unos minutos a internet? ¿Son todos como esos jóvenes musculosos que levantan el brazo derecho en los actos organizados por Cecilia Pando? ¿O se trata de ciudadanos honestos que pagan sus impuestos y escriben comentarios en la páginas virtuales de los medios como su mejor manera de participar en política? ¿Estaban desde antes o aparecieron todos después de la disputa entre el gobierno y las entidades del "campo"? ¿Por qué, si nosotros tenemos tantas dudas, ellos exhiben certezas? Son los fachos de la red, los titanes de internet, los justicieros.
Cuando se enojan -y todo el tiempo se enojan-, son incansables, hirientes, jodidos. Además, aunque suenen confusos o demuestren manifiestos problemas de expresión, están convencidos. Están muy convencidos, y eso es lo importante. Desde esa convicción de hierro insultan, amenazan y prometen todo tipo de represalias contra el autor de la nota que los ha enardecido o contra otros comentaristas. Dicen, por ejemplo, que mas temprano que tarde -perdón Salvador Allende- harán tronar el escarmiento. Son duros. Adoran las chicanas. Evitan discutir argumentos. Se ocultan en el anonimato que permite la horizontalidad de la web -una de las grandes virtudes de internet, por cierto-, y desde las sombras disparan contra el traidor, el débil, el vendepatria. De esa manera hacen justicia virtual. Transforman sus teclados en espadas vengadoras. Disparan comentarios como misiles.
Parados sobre sus banquitos invisibles levantan los dedos acusadores. Dan lecciones de periodismo, historia y alta política. Se ubican a la izquierda o a la derecha de la pantalla. Depende del día, depende del tema. Cada tanto exigen indignados: "¿Por qué no hablan mas de inseguridad?". "Nos están matando a todos", advierten citando números y encuestas. Siempre tienen razón. Quién no piense como ellos está equivocado. Quién no acuerde con su opiniones es el enemigo, o un escriba pagado por el gobierno o un mercenario bancado por la oposición y las multinacionales, un agente de la patria mediática, un miembro de la sinarquía internacional o un comunista solapado. Depende del tema, depende del día. Como decía mi abuela: cree el ladrón que todos son de su condición.
Eso sí, no admiten medias tintas. quieren que todos se definan. Es blanco o es negro. En realidad quieren mas blanco que negro. Se indignan por el hambre pero abominan de los hambrientos. Se conmueven de la desigualdad pero repudian los métodos de reclamo popular. Creen que todo aporte del Estado a los sectores carecientes es como darles margaritas a los chanchos. Afirman que todo dirigente social está comprado. Que todos los empleados públicos son vagos. Gozan con la división. Creen que estamos en guerra y que es necesario elegir bando. No rescatan a nadie. Ven en cada error una conspiración.
Forman una rara legión imposible de clasificar por sus ideas. Hay kirchneristas doloridos y antikirchneristas virulentos. Hay gorilas de todo pelaje y peronistas de cualquier sector. Hay liberales y golpistas. Todos unidos por la intolerancia. Algunos hasta se animan a levantar las banderas del racismo. Participan de una suerte de vale todo verbal.
Algunos temas los ponen especialmente locos: las notas sobre condenas a represores -sugiero repasar los comentarios que suscitaron en la web por el traslado de Jorge Rafael Videla a una cárcel común-; la defensa de la programación familiar o el debate sobre la despenalización del aborto. Una nueva ley sobre la regulación del consumo de drogas despierta un tsunami de comentarios rabiosos e ignorantes. El aumento de la Asignación Universal por Hijo es un "subsidio para coger". El ranking sigue con los insultos a la presidenta, las puteadas a los periodistas "de la Corpo", los despistes de los piqueteros, los aciertos de los K, los enchastres de los K.
Son los fachos de la red. Los titanes de internet, los que garantizan ciento por ciento luchas debajo de cada nota.
Conviene no hacerlos enojar.

lunes, 8 de julio de 2013

¿ ?

A menudo me pasa que pienso en este blog como una parte de mí... Tal vez suene como una exageración (tal vez lo sea), pero siento este blog, este "El último disparate", realmente como una parte de mí... Cuando abrí este blog, lo hice casi por necesidad, porque tenía muchas cosas para decir. Después lo cerré, después lo volví a abrir, y así fue mutando sus formas según mis diferentes estado de ánimo.
Me sirvió como herramienta de comunicación y de desahogo. Será por eso entonces que lo siento de esa forma, como una parte de mí.
Me sirvió, me fue muy útil.
Y hace mucho que me siento casi en la obligación de publicar algo, lo que sea, pero algo ¡¿cómo puede ser que haga casi un año que no publico nada?!
La cuestión es que últimamente no se me ocurre nada para publicar. Lisa y llanamente. Nada. No es que haya abandonado mi querido Último Disparate, o que lo haya dejado de querer. Es simplemente que ya no estoy desesperado por decir esas cosas, por gritar eso que tanto necesitaba gritar. Y esa falta de necesidad hace que no se me ocurra nada...
Si todavía queda algún eventual lector, espero que no se sienta decepcionado.

miércoles, 24 de octubre de 2012

El último vaivén del mar

Los perfumes, los himnos órficos, las algalias en primera y en segunda acepción... Aquí olés a sardónica. Aquí a crisoprasio, Aquí, esperá un poco, aquí es como perejil, pero apenas, un pedacito perdido en una piel de gamuza. Aquí empezás a oler a vos misma. Que raro, verdad, que una mujer no pueda olerse como la huele el hombre. Aquí exactamente. No te muevas, dejame. Olés a jalea real, a miel en un pote de tabaco, a algas, aunque sea tópico decirlo. Hay tantas algas, la Maga olía a algas frescas, arrancadas al último vaivén del mar. A la ola misma. Ciertos días el olor a alga se mezclaba con una cadencia mas espesa, entonces yo tenía que apelar a la perversidad -pero era una perversidad palatina, entendé, un lujo de bulgaróctono, de sensecal rodeado de obediencia nocturna-, para acercar los labios a los suyos, tocar con la lengua esa ligera llama rosa que titilaba rodeada de sombra, y después, como hago ahora con vos, le iba apartando muy despacio los muslos, la tendía un poco de lado y la respiraba interminablemente, sintiendo como su mano, sin que yo se lo pidiera, empezaba a desgajarme de mí mismo como la llama empieza a arrancar sus topacios de un papel de diario arrugado. Entonces cesaban los perfumes, maravillosamente cesaban y todo era sabor, mordedura, jugos esenciales que corrían por la boca, la caída en esa sombra, the primeval darkness, el cubo de la rueda de los orígenes. Sí, en el instante de la animalidad mas agachada, mas cerca de la excreción y sus aparatos indescriptibles, ahí se dibujan las figuras iniciales y finales, ahí en la caverna viscosa de tus alivios cotidianos está temblando Aldebarán, saltan los genes y las constelaciones, todo se resume a alfa y omega, coquille, cunt, concha, con, coño, milenio, Armagedón, terramicina, oh callate, no empecés allá arriba tus apariencias despreciables, tus fáciles espejos. Que silencio tu piel, que abismos donde ruedan dados de esmeralda, cínifes y fénices y cráteres...

sábado, 24 de marzo de 2012

Torpeza de principiante

Si bien desde hace algunos años, la fotografía es una parte de mi vida, si bien le dedico bastante tiempo, he hecho varios cursos, tengo bastante práctica, etc... esta semana cometí un error digno de un fotógrafo principiante, de un aficionado.
Uno de los objetivos de la fotografía es inmortalizar momentos, que la imagen quede viva para siempre, al menos impresa en un papel. Pero como cualquiera que alguna vez haya agarrado una cámara con motivos creativos sabe, los momentos, las escenas, no nos esperan. Si uno deja pasar ese momento, lo mas probable es que pierda la oportunidad de tomar esa foto, de inmortalizarlo.
Y ese es exactamente el error que yo cometí. El lunes pasado, cuando iba a mi trabajo, vi algo que debí fotografiar en ese mismo momento: sobre una de las entradas a la 1ª Brigada Aérea de El Palomar (la base de Palomar, casualmente lugar donde hice la secundaria), al lado de las conocidas "alitas" de la Fuerza Aérea Argentina, y sobre una pared muy blanca, un grafiti, en vivos colores azul y rojo denunciaba: "DESDE AQUÍ SALIERON LOS VUELOS DE LA MUERTE". Y reclamaba con firmeza: "¡JUICIO Y CASTIGO!".
No tomé la foto, poniéndome como excusa que estaba llegando tarde a mi trabajo, que no había lugar para estacionar, que lloviznaba, etc... excusas...
Me decepcioné a mi mismo cuando al otro día pasé por el lugar, cámara en mano, y la pared había sido nuevamente pintada de blanco. Me sentí un irresponsable.
Me consuela saber que en la memoria de la persona que escribió ese grafiti, como en la de muchas otras personas, esas escenas sí quedaron inmortalizadas. Fueron grabadas a fuego y nunca se borrarán.
Pido disculpas por mi torpeza.


Perdón por la ovbiedad, La Memoria, León Gieco.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Cuestión de zombis

Creo que el dolor por los muertos es mas doloroso cuando se trata de muertos vivos que de muertos muertos. Dejando a un lado las historias de espíritus que se aparecen y almas en pena, sabemos que los muertos muertos están completamente muertos, hemos aceptado que ya no volverán, y estamos convencidos que no se presentarán por ahí como zombis. Tal vez aparezcan en algún algún sueño, o en alguna foto vieja, que nos haga sentirlos presentes por un pequeño instante, pero no mas que eso. No podríamos ser tan pretensiosos como para pedirles que interrumpan su descanso eterno para que nos vengan a visitar, y aunque lo fuéramos, eso difícilmente sucedería. De tal manera, el muerto (que antes estaba vivo) muere. Uno lo vela, alguna señora le reza un rosario, según el culto a los muertos de cada tradición, cultura, religión, etc, al muerto se le hace la ceremonia de ocasión, se lo llora un tiempo, y luego pasa, tal vez, a la parte agradable del recuerdo... o al menos, al recuerdo. Murió.
Los muertos vivos, en cambio, son vivos vivos en una vida ajena a la nuestra. Viven en esa otra realidad, imaginaria para nosotros, llena de interrogantes. Viven en un mundo de fantasía que varía según la imaginación de quién intente recrearlo.
Los muertos vivos cada tanto aparecen. Uno los creía muertos. Uno ya había sentido dolor por su auscencia. Pero de pronto dan esa inesperada señal de vida, que no es del todo vida, porque no hacen cosas de gente viva, sino que simplemente se muestran, recordándonos que no están completamente muertos. Entonces uno cree que volvieron a la vida, que vuelven a ser esos vivos tan vivos que eran parte de uno, parte del alma de uno, de la cotidianeidad, de los abrazos, de los momentos compartidos. Quizás ese momento sea de fantasía, no sea tan real como aparenta. Sabemos que es fugaz, sabemos que durará poco, sabemos que nuestro muerto vivo (que ahora parece vivo vivo) tiene pasaje de vuelta, tiene esa otra vida, esos otros amigos, ese otro amor, ese otro trabajo, esa otra casa, etc... y una vez mas sucede: vuelven a morir. Y ahí entendemos que son muertos. Vivos si... pero muertos. De esta forma el duelo, que creíamos terminado, vuelve a empezar. De nuevo aeropuerto, de nuevo mucha suerte, de nuevo ¿cuándo volverá?, de nuevo ¿que será de su vida?, de nuevo te extraño...
Si, estoy convencido: el dolor por los muertos vivos duele mas que por los muertos muertos.


Canción de las simples cosas, por la gran Chavela.

lunes, 28 de noviembre de 2011

El camino al Cielo

"La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedrita sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y a remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo (...), lo malo es que a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación del otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia (...) se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrita y la punta de un zapato"


Cantores de ocasión: Crecer, Attaque 77

viernes, 25 de noviembre de 2011

Milonga del peon de campo

De Atahualpa Yupanqui, interpretado por Jorge Cafrune.
Si se te pone la piel de gallina, es tu responsabilidad...

viernes, 18 de noviembre de 2011

Un pueblo mas

La hora de la siesta es sagrada, nadie rompe ese rito obligatorio, nadie lo discute. ¿Quién se atrevería a despertar a todo un pueblo dormido? En ese lapso de 2 a 3 horas el hospital queda sin pacientes, la iglesia sin fieles y el “Chevallier” sin pasajeros. Hasta los perros elijen dormir antes que pelear o disputar el cariño de su amo…
Así como la siesta, hay otras ceremonias incuestionables, e incluso implícitas. La misa del domingo, el mate a la tardecita, la cervecita en el club.
Constituido en gran parte, por inmigrantes europeos en urgente búsqueda de calma y de tierra, y algunos ascendientes aborígenes también desterrados, lleva marcada a fuego la impronta del dolor de la guerra.
Las calles asfaltadas están sólo en el centro y la iglesia, frente a la plaza. Los cascarudos caen como piedras y los sapos se amontonan en el zaguán. Los grillos arrullan a la hora de dormir y los gallos nunca llegan tarde al concierto matutino.  
Los inviernos congelan mas que en cualquier lugar, y los veranos sofocan. El girasol y la soja rodean todo y las vacas ingenuas suben al camión sin resistencia.
Ningún hombre lo es por completo si no posee un arma de fuego y en cada casa rige el dominio patriarcal, muchas veces violento, para marcar la autoridad masculina. Reñir con el pueblo vecino, emborracharse y pelear los sábados por la noche, y no ser demasiado hospitalario con los visitantes ocasionales, para demostrar la “dureza” del pueblo, son algunas costumbres allí practicadas. Los padres garantizan la hombría de sus hijos llevándolos a “debutar”, para asegurarse un porvenir sin sorpresas indeseables.
Los niños se enamoran de la seño y las niñas juegan a ser buenas amas de casa. Las amas de casa sueñan con otra vida…
El patrón se compra “el cero” y el peón sigue con su fiel caballito que a pesar de una vida entera de trabajo sigue tirando. El delegado se encarga de garantizar que se cumpla la voluntad del intendente, a quién nadie conoce, y el intendente se encarga de garantizar el bienestar del chacarero que ha invertido en esas pampas sus billetes prolijamente ordenados.
A pesar de que el tiempo se olvidó de avanzar, los viejos parecen más viejos. El futuro siempre está en otra parte. Los jóvenes lo buscan en otros lugares, porque el futuro efectivamente, se olvidó de prometer allí…
Siempre se ven las mismas caras. La vida privada se convierte en pública, y la única manera de enamorarse es para siempre. No valen otras maneras de amar que no sean la heterosexual y la monogámica. La familia y la iglesia son instituciones incuestionables y creer en otro dios que no sea el cristiano es un buen motivo de desconfianza y de aislamiento social.
Los muertos se velan con solemnidad, y se entierran con pena. Una vez al mes la visita al cementerio es casi obligatoria.
La tierra es fértil y las raíces se agarran con mucha fuerza.
Raíces que están bien aferradas, arraigadas. Un pedazo de historia, un pedazo de vida de algunas generaciones.
Las reglas, casi estáticas, no se cuestionan. Por el contrario, se reivindican, se perpetúan.
El pueblo está allí, paciente, quieto. El pueblo siempre espera…


Música de ocasión: Pueblo Blanco, de Joan Manuel Serrat

viernes, 28 de octubre de 2011

Las leyes de la belleza

(...) ¿Pero un acontecimiento no es tanto mas significativo y privilegiado cuantas mas casulidades sean necesarias para producirlo?
Sólo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje. Lo que ocurre necesariamente, lo esperado, lo que se repite todos los días, es mudo. Sólo la casaulidad nos habla. Tratamos de leer en ella como leen las gitanas las figuras formadas por el poso del café en el fondo de la taza.
(...) No es la necesidad, sino la casualidad, la que está llena de encantos. Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento, como las pájaros hacia los hombros de San Francisco de Asis.
(..) Nuestra vida cotidiana está bombardeada por casualidades, mas exactamente por encuentros casuales de personas y acontecimeitnos a los que se llama coincidencias. Co-incidencia significa que dos acontecimientos inesperados ocurren al mismo tiempo, que se encuentran. (...) La gente no se percata de la inmesa mayoría de esas coincidencias. (...) Es precisamente así como se componen las vidas humanas.
Se componen como una pieza de música. El hombre, llevado por su sentido de la belleza, convierte un acontecimiento casual (la música de Beethoven, una muerte en la estación) en un motivo que pasa ya a formar parte de la composición de su vida. Regresa a él, lo repite, lo varía, lo desarrolla como el compositor del tema de su sonata. (...) Sin saberlo, el hombre compone su vida de acuerdo con la leyes de la belleza aun en los momentos de mas profunda desesperación.
(...) es posible echarle en cara al hombre el estar ciego en su vida cotidiana con respecto a tales casualidades y dejar asi que su vida pierda la dimensión de la belleza.

domingo, 10 de julio de 2011

Alma desnuda

"Siempre es terrible ver a un hombre que se cree absoluta y seguramente solo, pues hay en él algo trágico, quizás hasta de sagrado, y la vez, horrendo y vergonzoso. Siempre -decía- llevamos una máscara, una máscara que nunca es la misma sino que cambia para cada uno de los papeles que tenemos asignados en la vida: la del profesor, la del amante, la del intelectual, la del marido engañado, la del héroe, la del hermano cariñoso. Pero ¿qué máscara nos ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie, nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca? Acaso el carácter sagrado de ese instante se deba a que el hombre está entonces frente a la Divinidad, o por lo menos ante su propia e implacable conciencia. Y tal vez nadie perdone el ser sorprendido en esa última y escencial desnudez de su rostro, la mas terrible y la mas escencial de las desnudeces, porque muestra el alma sin defensa."

sábado, 9 de abril de 2011

Un poco de botánica

Mi papá es un fanático de las plantas. Las cuida, las riega, las poda… y creo que alguna vez, cuando yo era chico, lo enganché hablándoles… el me decía que para que las plantas crezcan había que hablarles. El siempre tiene muchas plantas...
Lo curioso de las plantas son los nombres. Creo que no hay mejor expresión de la sabiduría popular que los nombres de las plantas. ¿Quién le puso los nombres a las plantas?, dejemos de lado el nombre científico que ni siquiera a los biólogos les gusta… digo… ¿a quién se le ocurrió “Alegría del hogar”? ¿no será muy pretencioso? ¿en qué contexto habrá bautizado así a la colorida plantita? ¿sería una persona triste, con alguna enfermedad, en un país en guerra y esa florcita realmente traía alegría a su hogar?... “Enamorada del muro”… ¿la habrá bautizado un poeta? ¿o un alma triste por un amor no correspondido, consciente de que ese corazón estaba realmente enamorado de otra alma, representada en este caso, claro, por el muro? ¿Quién habrá propuesto “Palo borracho”… habrá sido un borracho que de regreso de la juerga, tambaleante, chocó contra el espinoso árbol?... ¿Quién dijo “Mala madre”, un huerfanito abandonado por su madre? ¿o un cura enojado con alguna monja? ¿De dónde salió “Pan de azúcar”? ¿se le habrá ocurrido a un diabético? ¿o a un panadero? ¿y cómo se le habrá ocurrido?, porque esa florcita no se parece en nada ni a un pan ni al azúcar. “Coronita de Cristo”, creo que ese nombre lo puso algún religioso ortodoxo, conservador del sufrimiento en la vida que proponen las sagradas escrituras. La pregunta es: cuando le pusieron a Cristo la famosa corona, ¿la planta todavía no tenía nombre?. Este es genial: “Sauce llorón”. Ese seguramente lo inventó un hombre triste que vio un parecido entre las ramas colgantes del solitario árbol y su torrente de lágrimas, quizá por el duelo de alguna pérdida. “Pensamiento” ¿lo propuso un filósofo que trataba de elaborar su tesis mientras observaba fijamente la flor? ¿o un célebre matemático que se aburrió de las matemáticas y se dedicó a poner nombres a las flores?. Uno infantil: “Rayito de sol”, que tierno… ¿lo habrá nombrado un niño que estuvo jugando con la florcita al mediodía, en verano y terminó con quemaduras de 1° grado?. Y este: “Dama de noche”, ¿muy gráfico no? que cada uno saque sus conclusiones. Ni el pasto se salvó: “Orejita de ratón”. Una señora con su casa infectada de ratones, ya los conoce tan bien que pudo encontrar el enorme parecido entre la oreja del roedor y la hojita verde del césped.
Y así podríamos estar un largo rato tratando de recrear cómo fue que la sabiduría popular se encargó de poner nombres a las plantas.
¿Existirán todavía plantas que no hayan sido bautizadas?, yo creo que sí, así que si llegan a encontrar alguna, apúrense a ponerle nombre antes de que alguien les gane de mano.
Paradoja singular: el único árbol que no tiene vida se llama “Árbol de la vida”.         

viernes, 25 de marzo de 2011

Los defensores de la propiedad privada

"En el año 1977, siendo comandante del Segundo Cuerpo de Ejército, en Rosario, el general Galtieri ordenó el ataque a una pareja de ciegos en Rosario. Fueron tropas organizadas de Gendarmería y del Ejército, abrieron brutalmente la casa y el vecindario pudo ver cómo se llevaban al matrimoio de jóvenes ciegos, su pequeño hijo de tres años y hasta su perro lazarillo. Horas después llegaron los camiones del Ejército, que se llevaron todos los muebles, hasta el triciclo de ese pequeño niño. Los militares querían saber dónde estaba el hermano del ciego, que había sido dirigente de la izquierda peronista. Los ciegos murieron en la tortura. Imagino el horror de esas personas que no sabían el momento en que les iban a aplicar la picana eléctrica y no sabían lo que les estaban haciendo. El niño quedó huérfano, y fue después entregado a una amiga del matrimonio que se lo devolvió a una abuela."